miércoles, 28 de julio de 2010

Codigos de Dios


La hipocresía Argentinista de hoy en día alcanza su mayor nivel, somos futboleros y mucho, hasta elevarlo al sentido patriótico, como cuando colgamos la celeste y blanca en la puerta de nuestras casas cuando juega la Selección, ahí estamos nosotros, o una gran parte de ella, la rama se divide y estamos los llamados seguidores de D10S, que sea cual sea el tema que el se encuentre, ahí estamos para apoyarlo, en ese grupo estoy yo y una inmensa masa de gente, que por suerte día a día se da cuenta (obligada o no) por los sucesos acontecidos en las ultimas horas. Ahí en donde quiero pararme.

No pienso sacarme la camiseta del amor que le tengo a Diego, ni mucho menos para hablar del tema, es que…lo poco que creía en el fútbol Argentino, hoy se me termino por ir.

La traición es algo muy común en ese entorno, donde la balanza se inclina solo por sus intereses personales, la maldad y el desecamiento de clubes esta a la orden del día, ese es el fútbol en nuestras tierras, el mal llamado fútbol, total…quien va a la cancha cada sábado, domingo o el martes, ignora todo lo que pasa, solo basta con ver ganar al club de sus amores.

Pero quien no sabe todo esto, si minimamente sabes algo de fútbol? porque siguen callando los que tendrían que hablar? Simple, para esta gente el código no existe, tan simple como eso, y hoy Diego Armando Maradona demostró lo contrario y mucho mas, esos mismos códigos que solo en la calle se aprenden, en el barrio ya de chico, como bien lo hacia Pelusa allá en Fiorito.

Era obvio, sin códigos, los negocios no existen y la traición esta a la vuelta de la esquina, como aquella vez que te cortaron las piernas cuando estabas en lo mas alto de todo, como cuando te “guardaron” y te hundieron, ellos siempre fueron los mismos y como un boludo caíste Diego, como caemos los que tenemos códigos alguna vez en la vida, pero se metieron mucho con vos y de a poco la van a ir pagando, hoy empieza el bombardeo, hoy lo empezaste vos (quien otro no?)

Sos vos Diego, nunca te negociaste, nunca te dejaste pasar por arriba, nunca pudieron ni van a poder con vos, el sueño no se termino, el tiempo te dará la razón de todo esto y quizás en 4 años la vida de vuelva a dar revancha una vez mas, del otro lado de la línea de cal.

Gracias Diego, hoy el verdadero pueblo esta de tu lado. Gracias por tantas alegrías, perdón por tan poco.


Rodrigo R.

lunes, 19 de julio de 2010

"Hay siempre algo de locura en el amor; pero siempre hay algo de razón en la locura."

1844-1900. Friedrich Wilhelm Nietzsche

domingo, 18 de julio de 2010

Carta abierta al Señor Diego Armando Maradona


Por Carlos Malbrán


Para el caso que no ganemos el campeonato del mundo

Querido Diego, "Pelusa", "Pibe de Oro", "Diez", "Dios", "Gordo":

Quiero hacer memoria, para que no se te olvide a vos, ni a ninguno de los argentinos.

Eras un pibe de la villa miseria de Fiorito. Uno de esos asentamientos informales, insalubres y laberínticos, de viviendas precarias en las que se hacinan los desplazados. Síntoma brutal de la marginación y la pobreza, del que los políticos prefieren no hablar porque es poner en duda toda la estructura legal del sistema.

Jugabas porque el fútbol es la expansión de los humildes, un acto atemporal que los saca de las desdichas cotidianas. La vida te había negado casi todo, y vos, como miles de chicos argentinos, con tus zapatos rotos, te desquitabas a patadas.

En 1973 alguien te dijo:

- Che pibe, vamos a armar un equipo para jugar en el “Torneo Evita”, ¿Entrás?

Con tus piernas flacas y tu rostro de “negrito”, te convertiste en la pesadilla del torneo, nadie quería enfrentarte. “Los Cebollitas”, (así se llamaban), se llevaron la copa y al año siguiente ganaron el Campeonato de la 8ª División. El conjunto se mantuvo invicto 136 partidos y gracias a que “Los Cebollitas” se convirtieron en una sensación, conociste Perú y Uruguay, donde los invitaron a jugar. No tenías 12 años y ya eras campeón.

A alguien se le ocurrió hacerte debutar en las inferiores del Club Argentino Juniors. Resultó fácil, fue el primer acto ilícito de tu vida: te cambiaron el nombre y mintieron la edad, agregándote dos años para que te aceptaran. Algo completamente inútil porque tu brillo era tal que cuando te vieron jugar, todos preguntaban: ¿Quién ese pibe? ¿De dónde salió ese prodigio?

Entonces decidieron que era mejor ponerte en el entretiempo de los partidos de la Primera División para que entretuvieras a la hinchada haciendo malabares con la pelota. Naciste mago. Siempre la pelota ha hecho todo lo que querés, ¿O será al revés?

Llegaste a la villa eufórico:

- ¡Mamá, me pagaron!

Doña Dalma te dio un beso y tu padre Diego te regaló una sonrisa y una palmada afectuosa. Hasta hay un viejo comercial de Coca Cola, donde se ve a aquel muchachito haciendo maravillas.

La primera vez que figuraste en los diarios, (esos que cada vez que pueden, intentan destruirte por tus ideas), tenías diez años. El Clarín decía: “Había un pibe con porte y clase de ‘crack’…”. Este periodista no sabía que aún faltaban por llenar muchas páginas hablando del “Pibe de Fiorito”. Porque en dos años ascendiste ocho divisiones en Argentinos Juniors, de novena a primera, y comenzaste a dibujar tu historia con goles: en 1978, aunque te consagraste como el goleador del Metropolitano, el flaco Menotti te dejó fuera de la Selección que ganó el campeonato porque eras muy niño, pero al año siguiente nos trajiste la Copa del Mundial Juvenil.

Por ese tiempo, aunque River te quería contratar y te ofreció lo mismo que ganaba Ubaldo Fillol, el jugador mejor pagado de entonces, decidiste jugar para Boca, que estaba en serios problemas económicos y no podía comprar tu pase. Nos hiciste campeones, pero duraste poco. Europa siempre ha pagado mejor y te fuiste al Sevilla y después al Nápoles.

El Mundial de México 86, siempre será recordado como “el Mundial de Maradona” y podría escribir muchas páginas con las emociones que nos hiciste vivir, porque cada vez que mandaste la pelota al fondo de la red, no era un gol de Maradona, era un tanto de desquite de todos los humildes de tu pueblo.

La FIFA, aún a regañadientes, (los oligarcas del fútbol no te quieren Diego) tuvo que elegirte como al mejor jugador del siglo XX. Para nosotros significas mucho más. Siempre recordaré cuando como consecuencia de haber caído en los abismos de la droga, te tuvieron que internar de urgencia y una multitud angustiada hizo intransitable cuadras enteras en torno al hospital. Alguien puso un gran cartel: “El cielo tiene que esperar”, otro decía: “Siempre vivirás, Dios no quiere competencia.”, otro: “Jesús resucitó una vez. Vos, miles.”, y quizá el más significativo rezaba: “Diego, no aflojés que vas a salir. No podés perder. No te olvides que Maradona juega para vos.”

Saliste de la droga como también te levantaste de cada golpe que te dieron en la cancha, pero los medios internacionales siempre magnificaron tu adicción a las drogas y cada error que cometías, porque lo que no te perdonan es que a pesar del dinero, la fama y la gloria, nunca olvidaste al pibe de la villa de Fiorito y que cada uno de tus mensajes políticos mueva la conciencia de los pobres y explotados del mundo.

El mercado puede aceptar que seas un genio del fútbol, pero no que te hayas convertido en la compensación para una sociedad frustrada por varias dictaduras militares y desgastada por el accionar de políticos corruptos.

Se acepta, ¿qué otro remedio les queda?, que seas un campeón, más no que reflejes los sentimientos de los despojados que necesitan creer que Dios no está tan lejos.

Eso no te lo van a perdonar nunca Diego.

La FIFA no te puede perdonar que promuevas la sindicalización de los jugadores, a los que llamas “los obreros del fútbol”, porque eso echaría por tierra un negocio que mueve millones de dólares cada cuatro años.

Si Maradona dona una escuela, o promueve una colecta para los niños pobres con parálisis, no saldrá en la primera plana de ningún periódico del mundo, porque lo imperdonable no son estos actos en sí, sino que lo hagas siempre diciendo que sólo estás devolviendo algo de lo que los poderosos roban a la gente.

Demagogo, populista, oportunista, drogadicto, son los calificativos aconsejados por los señores de la SIP para poner junto a tu nombre. Como también aconsejan destacar siempre las declaraciones del señor Pelé, porque ese si es “bueno”. Se coloca debajo de un cartel de alguna firma de productos deportivos, que por supuesto le paga, para reivindicar siempre al sistema y defender sus intereses. De eso vive.

No te van a perdonar tus visitas a Chávez, o que tengas al Ché tatuado en tu hombro.

La única vez que te tuve cerca fue cuando en noviembre de 2005, con motivo de la Cumbre de Presidentes de Mar del Plata, nos invitaste a ir a repudiar la presencia de Bush en la Argentina.

Los grandes diarios del mundo, no publicaron en estos días la foto de la Selección Argentina despidiéndose rumbo a Sudáfrica con una gran pancarta que decía: “Apoyamos a las abuelas de Plaza de Mayo para el Premio Nobel de la Paz”. Ni tampoco la noticia de que recibiste en Pretoria a Estela Carlotto con un gran abrazo.

Eso no se perdona Diego.

El fútbol, vos lo sabés mejor que nadie, es un juego impredecible y como bien declaraste: “No hay favoritos. Cualquiera te puede clavar la pelota en el ángulo y todo lo que hiciste… Chau”. Todo es posible, pero por todo esto y mucho más quiero decirte que si eso sucede, no te hagas ningún problema, porque con nosotros ya cumpliste.

Gracias por ser Maradona.

Gracias por ser nuestra alegría y nuestra esperanza.

Gracias por no olvidar al pibe de Fiorito.

Gracias por representarnos siempre a todos con dignidad.

Gracias campeón.

sábado, 17 de julio de 2010

Ni a la esquina


Mentira amarga: el vino no ayuda.
Me tome un río y seguís aca
riéndote en esta silla vacía
y el mozo en patas empieza a baldear.
Y es lo de siempre... se dobla y se rompe,
de noche todo es beso y carnaval,
pero canta el gallo y nos hacemos maestros
en este horrible arte de lastimar.
Y ahí vamos, con este amor que no va ni a la esquina,
buscando ciegos una tabla en el mar.
Con este amor que mordió la banquina,
cuesta arriba y pedaleando mal.

Amanece y el sol, verdugo,
se come crudas las sombras del bar.
Escabiadores planchando billetes.
"La del estribo jefe... pa' no aflojar..."
Salgo a la escarcha y me trepo a la ochenta.
Haciendo zetas llego a tu balcón.
Te mereces abrigos que hoy no tengo...
mientras los tejo quardá esta canción.

Con este amor que no va ni a la esquina
buscando ciegos una tabla en el mar.
Con este amor que mordió la banquina,
cuesta arriba y pedaleando mal.
Cuesta arriba y pedaleando mal.

Los Caballeros de la quema - Ni a la esquina

jueves, 8 de julio de 2010

En el aire



Hay tantas miradas sin destino
es probable que no sea tan fácil,
hay tantos imposibles posibles
y sólo vos podes cambiarlo todo…

Será cuestión de intuición…
Encontrarnos entre tantos
Encontrarnos entre tantos
Conmigo vengan todos los que piensan
que es mejor no dejar de intentarlo,
y si yo se q tan difícil es!
Aunque veces me caigo me levante
Aunque veces me caigo me levante

Entre el suelo y el celo donde nadie nos ve,
entre el suelo y el cielo, ahí vamos nosotros flotando en el aire
Entre el suelo y el celo donde nadie nos ve,
entre el suelo y el cielo, ahí vamos nosotros flotando en el aire

I así será… Asi seraaaa!!!
Asi se haraaa

Tantas miradas sin destino
es probable que no sea tan fácil,
hay tantos imposibles posibles
y ahora es probable q sea mas fácil
encontrarnos entre tantos ( repite 3)
Conmigo vengan todos los que piensan
que es mejor no dejar de intentarlo

Entre el suelo y el celo donde nadie nos ve,
entre el suelo y el cielo ahí vamos nosotros flotando en el aire…

Nonpalidece - En el aire

sanazion


Ella siempre me habla sin caretas de por medio, va para el frente sin convicciones, atropella con su sinceridad y en momentos llega a darme miedo, esta bien, es lógico que reaccione así, nunca me había pasado con otra persona, a esto sumémosle mis cambios de piel que día a día caen para mostrar toda la sinceridad que siempre quise tener, pero por desgracia todavía falta mucho para que mis pies toque el piso, como bien le dije ayer, prácticamente grite perdón, por entregarle un gran vomito de verdades, pero es la que me tengo como sombra hoy, mañana y quizás por un tiempo mas.

En su silencio, dio a entender que no le gusto una mierda, arremetió con sus clásicas sinceras frases, que…dio a entender su tristeza.

Puedo seguir viviendo en el “yo pasado” donde mis pies solían estar a largos metros de distancia del piso, o seguir el camino que opte hace meses atrás, la plenitud de mi alma, de encontrarme a mi mismo, sanazion constante gracias al “Mas alto”, me dice que opte por el mejor recorrido.

Se que en parte entendiste, se que me vas a seguir entendiendo niña, como siempre lo hiciste.

R.

sábado, 3 de julio de 2010

7:03 AM



Llegue a casa, me costo poner la llave en la cerradura es que…estaba hablando con ella y me impedía hacerlo, le dije “mañana hablamos y combinamos” ella se sonrió y no dejo de decirme que quería verme ahí, mientras caminaba el largo pasillo, me dije “esto tenria que ser escrito” tendría…fue pasado, lo estoy haciendo.
Me siento, apoyo el “Tiempo Argentino” en el primer lugar que veo, prendo mi maquina y tipeo palabras que fluyen solas de mis dedos, miro la hora.. 7:03 falta todavía 4 horas para el partido, que hubiera sido si hubiera ido con ella a su casa? Obviamente me gustaría como aquel ultimo domingo, pero…me comprometí y como un pelotudo siempre salgo perdiendo, si se que es lo que no quiero, en fin…suena mensaje, una sensación de miedo y risas me invade…”venís o no” me dice…insiste. (me gusta, me rio)
Le respondo…me coloco la remera de Diego de cabala y espero…4 horas no es nada., mi corazon contento. Largo dia sin dormir me toca.
Cafecito?? Ja…
R.