jueves, 9 de junio de 2011

martes, 7 de junio de 2011

Tocado


Ella, que de a poco (y no tanto) se fue apropiando del código para hacerme feliz, descifró cada parte de mi cuerpo para convertirme en lo que soy, a usted señora mía le hablo, que desde aquel 10 del 10 del 10 rema cada centímetro de agua de mi mano, y un viento buena leche te arrastro hacia mi.
Que borracha suerte fue la de decir ADIOS y me convido con vos! Buena puntería “Muñe” recuerdo haber pensando aquel amanecer sobre la ventana de “Dalí”. Ese día despoje una de mis últimas “pieles” para no usarla nunca más. Acá estoy, acá estamos, pisando el año, pisando tus pasos para no soltarte nunca mas. Gracias por despojarme de ser aquella “limosna triste, mamarracho a la deriva”

R.