Algún día lo soñamos, lo soñaste, era hermoso, tendría a quien salir, correteaba por la plaza, sin soltar esa pelota que un día le regale, sonreía con cada paso, era tan real! Su cabello era negro (igual al de su madre) tenia también sus mismos ojos, enormes, hermosos!..Que brillaban de alegría, al vernos ahí sentados, agrandados de orgullos por esa inmensidad que nos había dado la vida. Indiferentes a todo lo que nos rodeaba, nos miramos, lo miramos y en ese momento me sentí completo, que más se podría pedir?!
Ahí sentí, su manito en mi rodilla, me miraba desde abajo y con un gesto “picaron” me dio a entender que quería unirse a ese momento, los tres abrazados en un calido abrazo, se fundió una especie de unión eterna.
Ese niño existió – claro es mis sueños, en los tuyos, pero se palpaba la realidad que el futuro nos iba a otorgar. Que por motivos de la vida, alguien quiso que no llegue.
Ahí estarás Román, correteando, jugando y mirando a los demás con esa mirada “picarona” la misma de tu madre, pero algo mas rasgada.
Espero verte algún día, aunque sea en un sueño mas…un eterno sueño.
Siempre vas a estar en mi corazón y alma.
M. R.


Me hizo mierda este post.
ResponderEliminarSoñé tanto a Román, lo tuve en mis brazos llena de alegría, con una sonrisa inmensa, estrechando sus manitos chiquitas...soñé tanto con Román, tantas noches, tantos días...
Me hizo mierda este post.
Y bueh, todo pasa como dirias vos.
ResponderEliminarSaludos Angie