domingo, 29 de noviembre de 2009

Sol esperanzador


Aunque me haya despedido como cada noche, acá me vez, pensándote, susurrándote palabras a lo bajo.
Sin querer y con la ayuda del destino, me veo envuelto dentro de la calidez de tus ojos, inmensamente hermosos, perfectamente esculpidos por valla uno a saber quien!
Que...día a día me van llevando a lugares infinitamente llenos de felicidad, con cada palabra, palabras que hacen recordar a un niño acurrucado a su osito de peluche, en una noche de frío.
Lo sabes, lo sabemos...las cartas fueron echadas, y en medio de esas barajas estamos nosotros, buscando aunque sea un rayito de Sol, una calidez que nos pegue el alma sin mas palabras por decir.

Quizás sobren las palabras, pero nunca esta de más, decir Gracias por todo esto, por lo que sos y por cada momento a tu lado.


R.



2 comentarios:

  1. "Y no he vuelvo a ver a Nástenka. ¿Entristecer con mi presencia su felicidad, ser un reproche, marchitar las flores que se puso en los cabellos para ir al altar? ¡Jamás, jamás! ¡Que su cielo sea sereno, que su sonrisa sea clara! Yo te bendigo por el instante de alegría que diste al transeúnte melancólico, extraño, solitario...¡Dios mío! ¿Un instante de felicidad no es suficiente para toda una vida?"

    Con ese fragmento de Dostoyevski resumo mi sentir.
    Que sigas tan bien.
    Beso

    ResponderEliminar
  2. Que puedo decir... ya tenes todas mis palabras, todos mis sentimietos, todo...
    Gracias corazón... Gracias por aparecer en el momento que mas lo necesitaba... que mas lo necesitabamos...
    Estoy siempre... lo sabes!

    ResponderEliminar